Micropigmentación de Labios

Micropigmentación de labios

La Micropigmentación de labios​

Para nadie es un secreto que la micropigmentación llegó para quedarse y actualmente se ha convertido en uno de los procedimientos más utilizados en el mundo de la estética y los cosméticos.

¿Qué es la micropigmentación de labios?

Es un tratamiento que se puede aplicar en diversos lugares del rostro y que consiste en aplicar pigmentos orgánicos directamente en los poros de la piel. Si bien es fácil pensar que este procedimiento es igual que hacerse un tatuaje, se debe saber que no es así. La micropigmentación es semi permanente y va perdiendo intensidad con el paso del tiempo, e incluso es posible que llegue a desaparecer por completo.

Si se está buscando aplicar este procedimiento, ya sea en las cejas o en los labios, es recomendable elegir un color que sea acorde con el tono de piel. La persona que se encargará de aplicar este tratamiento ofrecerá una orientación adecuada y consejos de cuáles son los colores que te quedarán mejor. También se debe de tener en cuenta que, después de unas semanas, el color en la zona se va tornando más claro. Por esto es necesario acudir con el especialista para realizar diversos retoques.

Antes de realizar una micropigmentación en los labios, es necesario conocer los 3 tipos de tejidos diferentes que pueden conformar esta zona. Antes de llevar a cabo el procedimiento, el especialista se encargará de comprobar cuál es el tipo de tejido que conforman los labios del cliente. Todo esto para llevar a cabo los cuidados adecuados y cuales son más propensos a retener menos el color.

¿Cuáles son los 3 tipos de tejidos que pueden conformar el labio?

El primer tipo de tejido es conocido como “semimucosa labial”. Se puede reconocer por su color rosado que aumenta o disminuye dependiendo del flujo de sangre en dicha zona. Este es el que menos retiene el color, por lo que el resultado final tendrá una duración menor a la estimada y requerirá aplicarse más retoques.

Por otro lado, podemos encontrar el “borde o perfilado”, el cual se caracteriza por retener por más tiempo el color, pero no lo hace igual que la piel normal. Este tipo de tejido debe de estirarse muy bien a la hora de aplicarse la micropigmentación y los resultados tienen mayor duración a comparación de la semimucosa.

Finalmente, la “piel del contorno labial” es básicamente igual a la piel del resto del cuerpo. Su mayor fuerte es que la fijación de color es realmente buena y tiende a necesitar menos retoques que con otros tejidos. Con esto en mente y con la ayuda de la persona calificada para realizar este tratamiento, se pueden conocer los cuidados y precauciones que se deben de tener para cada tejido.

¿Cómo se realiza la micropigmentación? ¿Realmente duele?

Este proceso se realiza con la ayuda de agujas que depositan el pigmento directamente en los poros. El tipo de aguja varía según el tratamiento y el tipo de piel de la que esté compuesta el labio. Para perfilar el labio se termina utilizando una aguja de una sola punta y luego se procede a utilizar una de 3. Para rellenar y aplicar con mayor facilidad el color son utilizadas las agujas de 5 puntas.

Con esto en mente, es fácil pensar que el procedimiento resultará realmente doloroso, pero muchos clientes afirman solo sentir una pequeña molestia durante el proceso. Esto se debe a que el tejido del labio es un poco más sensible que el resto de la piel del rostro. Aun así, el profesional a cargo buscará aplicar un poco de crema anestésica para que el cliente sienta la menor molestia posible.

Si en algún momento te has puesto a buscar comentarios de personas que se hayan realizado este tratamiento antes y en su testimonio afirman que es un dolor difícil de soportar, quizás es debido a que la micropigmentación no se realizó bajo las condiciones adecuadas, o si no es el caso es posible que dicha persona tenga menos tolerancia al dolor que otras.

¿Pueden aparecer efectos secundarios?

Lo más común que puede suceder después de aplicar dicho tratamiento, es que la zona de los labios se vuelva roja y es posible que incluso se note un poco de hinchazón. Este tipo de reacciones son totalmente normales ya que son naturales de la piel.

Durante la recuperación, es posible que se sienta un poco de comezón, pero con los cuidados adecuados después de una semana este efecto desaparecerá. También es probable que aparezcan diversas costras, esta reacción es sin duda normal y es sinónimo de que la piel está sanando correctamente. Es recomendable no quitarse de manera voluntaria las costras, todo esto para evitar que pueda producirse un sangrado menor.

Otra cosa que puede llamar la atención durante los días de recuperación es que el pigmento inicial es de un color más fuerte que el deseado. Esto es algo común y no es algo que deba despertar la preocupación en el cliente. El mismo se irá aclarando poco a poco con el paso del tiempo hasta quedar del color previamente elegido.

Durante el proceso de curación es necesario evitar aplicar cualquier tipo de tinte o cosmético sobre o alrededor de la zona de los labios. También es recomendable mantener el área en cuestión hidratada, todo esto para que el pigmento se acople bien a la piel. A su vez, se debe de tener cuidado a la hora de estar expuesto al sol debido a los rayos UV que pueden afectar la correcta regeneración de la piel.

La duración estimada para la recuperación es más larga que por ejemplo cuando se realiza este tipo de tratamientos en las cejas. También depende del tipo de tejido del que este compuesto el labio y de que los cuidados se lleven a cabo de forma correcta. Se estima que después de unos 15 días todo deberá de estar en completa normalidad. De no ser así, es recomendable acudir al consultorio para asegurarse que no sea nada extraño.